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Valle de la Luna

Cordillera de la Sal, Reserva Nacional Los Flamencos · 2.500 m s. n. m.

Crestas de sal, dunas y cuevas moldeadas por el viento durante miles de años. Al atardecer, las rocas pasan del ocre al rojo y al violeta.

A pocos kilómetros de San Pedro de Atacama, la Cordillera de la Sal forma un paisaje que parece de otro planeta. De ahí viene su nombre: sus crestas afiladas, sus dunas y sus cráteres recuerdan a la superficie de la Luna.

Cómo se formó

Hace millones de años, esta zona fue el fondo de un gran lago. Cuando el agua se evaporó, quedaron capas de sal, arcilla y yeso. Los movimientos de la tierra plegaron esas capas y luego el viento y las escasas lluvias las fueron tallando hasta dejar las formas que se ven hoy.

Qué se ve

  • La Gran Duna, una duna de arena que se eleva sobre el valle.
  • El anfiteatro, una formación rocosa curva que parece un escenario natural.
  • Las Tres Marías, figuras de sal esculpidas por el viento.
  • Las cuevas de sal, pasadizos angostos donde se escucha crujir la sal por los cambios de temperatura.

Cuándo ir

El mejor momento es la última hora de la tarde. Con el sol bajo, las rocas cambian de color y el volcán Licancabur se tiñe de rosado.